Se están aplicando células madre mesenquimales para ayudar a la cicatrización de heridas en las que el proceso de cicatrización es lento o en las que se ha creado un exceso de tejido inflamatorio y de granulación.

Se han realizado estudios inyectando MSC en queloides de extremidades donde el tratamiento convencional había fracasado, mediante perfusión IV regional en la extremidad afectada, observándose en ellos una extraordinaria mejoría en la cicatrización del tejido.