Ensayos clínicos han demostrado que el momento de aplicación de las células madre afecta de manera sustancial al éxito del tratamiento.

Se ha demostrado que en lesiones de tendón cuanto más tarde se aplico el tratamiento con Células Madre, menos efecto beneficioso mostraron.

Asi mismo se da demostrado que existe una correlación directa entre la tardanza de la aplicación del tratamiento y el aumento de riesgo de recaida.

Esto es debido a que si las células se aplican demasiado tarde, el organismo ya ha comenzado sus mecanismos de cicatrización, creando tejido de mala calidad y poco elastico. Si aplicamos las células cuando este tejido ya se ha empezada a crear, las Células Madre no pueden ser tan efectivas.

Por otro lado, es necesario que haya inflamación local para que se produzca la activación de las Células Madre.

En resumen se concluye que el momento óptimo para tratar con Células Madre a un animal es: UNA SEMANA POST LESION

Es decir, una vez instaura la fase inflamatoria, necesaria para la activación de las células, pero antes de comenzar la fase proliferativa.