Estudios clínicos demuestran que en casos de laminitis grave, el uso de MSCs provoca una reducción del dolor significativa e inmediata, una estimulación del crecimiento del casco y un descenso de la inflamación y del edema local.

El uso de MSCs, hasta ahora, se ha limitado a pacientes donde las técnicas y tratamientos convencionales habían fracasado y en los que, incluso, la eutanasia humanitaria se suponía como única opción. Pese a la gravedad de estos pacientes, el uso de células madre ha demostrado excelentes resultados, tanto clínica como radiológicamente.

En casos de laminitis severa, el uso de MSCs como terapia ha elevado la tasa de éxito del 18% al 88%.

Gracias al almacenamiento de las células madre en el momento del nacimiento, podemos disponer de ellas con total rapidez y usarlas en casos de menor gravedad, consiguiendo, presumiblemente, mejores resultados y evitando el dolor que el desarrollo de esta enfermedad provoca en el animal.