Una vez alcanzado el número de células deseado, unos 12 millones, se preparan 20 crioviales con aproximadamente 6 millones de células por vial.

Estos viales son sometidos, en un congelador especificamente diseñado para ello, a una bajada progresiva de la temperatura durante 24 horas hasta llegar a -80ºC.

Al alcanzar estos -80 ºC, serán introducidos en un tanque de nitrógeno liquido a -196 ºC para su criopreservación.

Los viales serán almacenados de manera independiente, pudiendo descongelar cada uno de ellos sin alterar al resto.

A cada vial le será asignado un código alfa-numérico y de color que permitirá su posterior identificación de modo seguro en el momento de la descongelación.