Las enfermedades inflmatorias crónicas del intestino del perro y del gato, surgen como un problema clínico de sintomatología variada, de diagnóstico complejo, que en la mayoría de las ocasiones supone una elevada dificultad no solo a la hora de realizar un diagnóstico si no también para instaurar la terapia adecuada. Dicha patología cada vez presenta una mayor incidencia en la clinica diaria de pequeños animales, en los que da lugar a síntomas como diarrea, vómito, adelgazamiento, hipoproteinemia y dolor abdominal, resultando en una importante patología crónica de dificil diagnóstico y tratamiento.

Existen tratamientos basados en dieta, antimicrobianos y el uso de corticoesteroides, pero estos tratamientos finalmente no obtienen los resultados deseados debido a los efectos secundarios.

El tratamiento de la IBD con MSC esta basado en la capacidad terapéutica de las MSC que gracias a su efecto bimodal son capaces de realizar de manera simultanea la recuperación del tejido dañado, gracias a su capacidad de diferenciación y de la supresión de la respuesta inmune anómala debido a su efecto inmunomodulador